Caporal: Expresiones de Raíces y Pasión en el Baile


Esta expresión se ha transformado en un baile tan popular que se han extendido por todo Perú y más allá de sus fronteras. Este baile se ha convertido en una forma de expresión artística que va más allá de la danza.
Representa una manifestación de la riqueza cultural y étnica de este país, los grupos a menudo están compuestos por personas de diversas edades y orígenes étnicos. La danza de los caporales es una tradicional manifestación folclórica que representa al mulato, que al considerarse el preferido del patrón reniega a su raza y en función de capataz, controla la producción de los cítricos y cocales en la zona de Los Yungas. Con látigo en mano, martiriza a peones negros, engrillados a cadenas que producen sonidos acompasados.



La Danza

La juvenil, alegre, sensual y enérgica danza de los caporales se ha convertido en una manifestación infaltable en los eventos dancísticos de mayor trascendencia, en una expresión integradora y en la de mayor difusión internacional de los pueblos andinos

 

Coreografía

La danza de los Caporales se caracteriza por ser una danza de movimientos ágiles en la que los varones especialmente hacen gala de giros, contorsiones, patadas al aire y saltos acrobáticos mientras las mujeres se destacan por mostrar y resaltar la sensualidad y femineidad a través del vestuario y de los movimientos sensuales. Es una expresión artística y cultural, en el ámbito del folklore.

La coreografía está diseñada con la participación de un coreógrafo y todos los guías participan en el armado de las etapas que contiene. La música juega un papel importante con relación a los tiempos y el movimiento en el baile del caporal.

En la actualidad La Saya, es una danza de mayor agilidad, cambiando el estilo de música y obviamente la vestimenta del caporal, de ahí que el caporal y La Saya son danzas relacionadas, pero no iguales.



Vestimenta y música

La vestimenta inicial de los varones consiste en: sombrero de ala ancha, chaqueta holgada, faja, pantalón de corte militar, botas
y látigo. 

Para el caso de las mujeres El vestuario original constaba de una blusa de mangas anchas, sombrero tipo borsalino y pollera

Con el paso del tiempo se fueron acortando y estilizando las prendas. Las pesadas polleras fueron progresivamente reducidas hasta convertirse en unas llamativas minipolleras, adornadas con varias tiras de colores, en la parte del ruedo y bordados en la parte superior.

Las blusas suelen ser ahora de mangas cortas, con escote cuadrado, totalmente bordadas y adornadas de cintas, encajes y zigzag, incorporan diseños y colores que identifican a las diferentes fraternidades o conjuntos de caporales.



Autor: Cardenas Lara Michelle Alejandra


Comentarios